Llevar la I+D a escala en un mundo bajo restricciones

Sep 28, 2026 | Consultoría y transformación

Lo que dicen los directivos

En todos los sectores, el discurso sobre la innovación está evolucionando rápidamente. En 2025, ya no se percibe como un terreno de experimentación, sino como un imperativo empresarial directamente vinculado al rendimiento.

  • Los directivos y los consejos de administración ya no se preguntan si deben invertir en innovación, sino cómo transformar la I+D en valor medible y en una ventaja competitiva sostenible.
  • La IA, la transformación digital y la innovación sostenible se consideran ahora los principales impulsores de crecimiento, a pesar de unos presupuestos más reducidos y un contexto económico incierto.
  • Las direcciones financieras destacan que la innovación tecnológica u organizacional (automatización de procesos, adaptación de competencias) se ha vuelto central para la resiliencia y el rendimiento. Un análisis reciente de PwC muestra, por ejemplo, que la mayoría de los actores financieros esperan que la tecnología siga reforzando la eficiencia y la agilidad a partir de 2026, estando la IA ya ampliamente integrada en la I+D y en las operaciones.

El mensaje dominante es claro: la innovación debe ser impulsada por el impacto y no perseguida como un fin en sí misma.

La realidad: restricciones, dinámicas emergentes y lo que realmente funciona

Detrás de este discurso consensuado, la innovación sigue enfrentándose a restricciones muy reales. Sin embargo, los datos y las prácticas observadas ponen de manifiesto patrones claros.

Presupuestos bajo presión, pero sostenibles

  • El Barómetro Internacional de la Innovación 2025 indica que el 94 % de las empresas dispone de un presupuesto dedicado a la innovación y que el 73 % prevé aumentarlo el año siguiente. Casi la mitad dedica ya una parte significativa de estas inversiones a la I+D en IA.
  • De cara a 2026, la resiliencia y la eficiencia se imponen a la expansión pura como motores de las estrategias de innovación. El Barómetro Internacional de la Innovación 2026 muestra que el 44 % de las empresas priorizan ahora la estabilidad operativa al crecimiento.
    La IA ha pasado de la experimentación a la norma
  • Más del 80 % de las organizaciones utilizan la IA en I+D o en sus operaciones, mucho más allá de las fases de prueba. La IA se impone como un pilar de la innovación, y no como una tecnología periférica.
  • Los trabajos académicos confirman que la IA (incluidos los modelos generativos y agénticos) transforma en profundidad la manera de llevar a cabo la I+D, aumentando la eficiencia y conectando el conocimiento humano con la generación automatizada de hipótesis.

La innovación abierta se vuelve estratégica

  • Los ecosistemas de innovación (startups, instituciones de investigación, agencias públicas) son ahora esenciales para ampliar los pipelines de innovación y compartir los riesgos.
  • El Science, Technology and Innovation Outlook 2025 de la OCDE destaca que la I+D de las empresas representa más del 73 % de la I+D total en los países de la OCDE, lo que confirma el papel central del sector privado, pero también la necesidad de cooperaciones multiactor.
    La escasez de talento sigue siendo un obstáculo prioritario
  • A pesar de los avances tecnológicos, las empresas tienen dificultades para reunir y retener las combinaciones críticas de competencias sectoriales, ingeniería y datos necesarias para una innovación realmente impactante.
  • Esta tensión impulsa a numerosas organizaciones a replantearse sus modelos operativos y de gestión del talento con el fin de respaldar la innovación a gran escala.

De las ideas al impacto: lo que realmente hace que la innovación sea escalable

En todos los sectores, se impone una constatación: la innovación solo crea valor cuando está concebida para escalar.

Las organizaciones más avanzadas convergen hoy hacia un conjunto de principios comunes:

  • Una ingeniería integrada en la I+D, que ya no se considera una simple función de ejecución posterior, sino una capacidad clave que condiciona la viabilidad, la rapidez y el impacto.
  • Flujos de trabajo de I+D aumentados por la IA, donde la automatización acelera la experimentación, acorta los ciclos de desarrollo y respalda la toma de decisiones, sin sustituir al conocimiento humano.
  • Una innovación impulsada por plataformas, con entornos compartidos, componentes reutilizables y pipelines estandarizados, lo que hace que la experimentación sea repetible y gobernable.
  • Una gobernanza operativa de la innovación, basada en indicadores claros, una gestión de cartera estructurada y una coordinación transversal, con el fin de vincular directamente las actividades de I+D a los resultados de negocio.
  • Modelos de innovación basados en los ecosistemas, que combinan capacidades internas, startups, investigación académica y programas públicos para ampliar los pipelines de innovación controlando al mismo tiempo los riesgos.

Esta evolución refleja una madurez creciente de las prácticas de innovación: el paso de iniciativas aisladas a sistemas de I+D industrializados, medibles y orientados a resultados.

Lo que configurará la I+D de cara a 2027

Mirando más allá de 2025, varias fuerzas estructurantes trazan el camino entre innovación e impacto.

La IA como columna vertebral de la innovación

  • Las IA generativas y agénticas evolucionarán de un rol de asistencia a un rol de orquestación completa de los flujos de trabajo de I+D, lo que permitirá una exploración sistemática y pruebas de hipótesis más eficaces.
  • La gobernanza técnica (sesgos, explicabilidad, trazabilidad) se convertirá en indispensable para mantener la confianza y responder a las exigencias regulatorias. La innovación sostenible como prioridad estratégica
  • Las empresas vincularán cada vez más sus indicadores de innovación a objetivos de sostenibilidad, bajo el impulso de las políticas públicas y las estrategias regionales a favor de las tecnologías limpias y bajas en carbono. La madurez de la gobernanza y de los indicadores de innovación
  • Las organizaciones adoptarán KPI de innovación medibles, más allá de las patentes y publicaciones: time-to-value, impacto por experimentación, equilibrio de las carteras entre I+D exploratoria y explotadora. Ecosistemas y desafíos geopolíticos
  • Las estrategias de colaboración evolucionarán bajo el efecto de las dinámicas geopolíticas, con un enfoque creciente en los ecosistemas tecnológicos soberanos y la securización de las cadenas de valor.

De cara a 2027, las organizaciones de alto rendimiento serán aquellas capaces de equilibrar la exploración y la ejecución, reducir el tiempo hasta el impacto e integrar el rigor de la ingeniería en cada etapa.